All posts by jorgeruiz

Trader, melómano, economista, lector y escritor....

Cuatro escenarios, cuatro posibilidades

Averiguando varias dinámicas del mercado ayer, pude percatarme que al principio de la mañana hubo efecto Tes-Mex: No sé qué tanto pueda ser cierto, puede ser que sea coincidencia, no lo sabemos, pero el hecho es que la moneda mexicana se movía relativamente de forma similar a los Tes colombianos. Así como hay música Tex-Mex, con Tigres del Norte y Los Bukis, veo que también hay música Tes-Mex. Luego más adelante hubo compras de esos mismos Tes, pero ya no por efectos mexicanos sino aparentemente por efectos de expectativas políticas, ya que en t+2 se realizarán elecciones para elegir a la persona que regirá el país. Recuerden que votaré en Usaquén y les narraré toda la dinámica en su momento, además quisiera almorzar en The Monkey Pub y hacer peleas de zapatos (shoe fights).

 

Veo cuatro escenarios, digamos que cuatro personas me ofrecen alternativas diferentes, cada una bajo diferentes estilos. Una opción es súper vistosa, tiene mucha gente, hay mucha bullaranga y la propuesta es mainstream, es decir para el gran público en general. Hay otra opción muy parecida a la primera pero bajo un escenario un poco más discreto. La tercera opción es súper elegante, calmada, la gente es hermosa y todos están tranquilos, tomando distancia y lanzándose miradas amigables. La última opción que veo es bastante oscura, ni veo quién está ahí, veo un afiche que dice Unterbog, sí, es bastante underground. No sé qué opción escoger, no supe cuál.

 

Me refiero a los cuatro escenarios del Baum Festival, grandioso festival al que fui el sábado pasado, ¿pensaban que me refería a algo diferente?.

 

Cumplimientos t+0 y Elecciones t+3

 

Es curiosa y agradable la terminología referente al plazo para el cumplimiento de una operación: por ejemplo si algo se cumple hoy mismo se dice que se cumple t + 0, o sea a cero días de la negociación. Hoy mismo. Sin embargo, si se habla de una operación que se realizará mañana se dice que es t +1; si es dentro de 20 días será t + 20, y así sucesivamente. A veces lo aplico en la cotidianidad y digo que me veré una película t + 3 o si alguien cumple años y faltan dos días podría decir “ole, amigo, cumplirás años t + 2”. Ya si se me olvida el cumpleaños deberé decir Feliz Cumpleaños fecha valor o con cumplimiento extemporáneo, qué sé yo. Así es la terminología de plazos que se aplica en las finanzas y en la vida diaria.

 

Ayer, o sea t – 1, tuvimos subasta de títulos, aunque ya les había dedicado un poema que motivó la risa en varios lectores, así que eso ya es tema acabado. Es periódico de ayer. También vi que Fedesarrollo publicó el dato de confianza de los comerciantes en Colombia: siempre es interesante ver cómo se comporta. Esta vez fue de 28,7; ha aumentado y eso está muy bien.

 

Tendremos elecciones con cumplimiento t + 3, unas elecciones que se realizan con la expectativa de llegar a un mayor bienestar en algún futuro, en un t + algo. La idea es no esperar hasta el + infinito a que eso llegue. Ojalá el bienestar no se cumpla con sobregiro.

 

 

 

poema ecuóreo sobre el Bid To Cover

 

Ayer la dinámica del mercado fue para abajo en tasa; resulta y acontece que los julios del 2024, los que aun siguen siendo los más líquidos, fueron demandados y su tasa de valoración bajó del 6.14% al 6.10%. Terminaron cerrando al 6.129%, además hoy hubo subasta de Tes de corto plazo al 4.62% por valor de 250 mil millones y un bid to cover de 2.44 veces. Aprendamos que “Bid to cover” es la división entre las posturas y lo adjudicado. Es como decir que la gente demandó 2.44 veces lo que se colocó, por lo tanto entre más alto dicho dato, pues más exitosa la operación.

 

Hablando de subastas, hoy habrá otra subasta pero de Tes en Tasa Fija por valor de 700 mil millones. Estaré muy pendiente de a cómo corta, bid to cover y demás.

 

Hace poco aprendí una nueva palabra: ecuóreo. La escribí y el corrector no me la subrayó en rojo, la aceptó sin ningún aspaviento. El corrector ya la conocía. Son esas palabras bellas, no tanto por su significado sino por su sonoridad. Si yo le digo a alguien que es ecuórea no dice mucho: es decirle que tiene que ver con el mar. Los animales ecuóreos son los animales marítimos. Se me ocurrió por lo tanto un poema:

 

Oh, mercados ecuóreos, que hoy nos traen la subasta; De títulos estentóreos, la tasa fija al portafolio basta;

 

Palabra rara esta, ecuóreo

 

Buena suerte para hoy.

 

¿Siempre los precios cambian por alguna razón?

 

Ayer realicé unos sondeos a los índices de acciones de Estados Unidos y me di cuenta que el Dow Jones creció 1.21%, cerrando a 25.013 unidades. Otro índice más extenso en sus componentes, el Standard & Poor’s 500, también aumentó pero en menor proporción: aumentó un 0.74%. De ahí surge algo que siempre me he preguntado, mirando todo desde arriba como un espectador ubicuo, analizando los movimientos diarios desde una perspectiva de un niño que no sabe nada: ¿siempre que sube el precio de algo es por algo?¿siempre que se baja es también por algo?¿no puede haber algún momento en que los movimientos solo se den porque sí?

 

Siempre me lo he preguntado. Si la acción de Ecopetrol, por ejemplo citando la más académica y mainstream del universo, se sube 20 pesos en un día, ¿esa subida sí corresponde a una valorización concienzuda de parte de los compradores referente a que Ecopetrol tiene mejores perspectivas a futuro? Si al otro día baja 2 pesos, ¿entonces la perspectiva ya no es tan buena? En otras palabras: ¿la perspectiva sobre una empresa grande sí puede cambiar en la mente de los compradores de un día para otro o a veces los movimientos se dan solo porque sí, porque alguien compra por comprar y otro vende solo por vender?

 

Piénsenlo, no es algo tan absurdo. Para maridar esta duda, esta inquietud ideológica, les dejo algo que probé el viernes en mi restaurante favorito de Bogotá: Ocio. Pidan esta entradita: pandeyucas chocoanos con suero costeño y cilantro. Luego me ofrecieron un ají de ojo de pez y un arroz endiablado.

La locura. O más bien la lucidez. Ya no sé cuál es cuál

 

Necesitamos un gato de la suerte

El viernes el escenario cambió; digamos que un medidor de lo que ocurre en el mundo son los títulos del gobierno de Estados Unidos, los Tesoros. Estos se suben o se bajan a medida que van ocurriendo eventos relevantes.

Últimamente habían subido porque se tenían unas expectativas de que allá en Estados Unidos algún día subirían tasas de interés, pero lo que ocurrió el viernes es que se produjo incertidumbre y miedo por conversaciones incómodas en todo el tema de armamentos nucleares y demás. Debido a esto, como los inversionistas ven la situación mala, entonces se refugian en lo seguro, de ahí a que la tasa de los de 10 años se haya bajado del 3.11% al 3.06%.

 

Así como bajan, ocurre una declaración positiva, un apretón de manos, un abrazo, un meme o hasta un beso y todo vuelve a cambiar, eso sí ténganlo por seguro. Lo frágil y efímero de una decisión. Esta es la actualización en datos, en dólares a 2.922 pesos, para iniciar semana.

 

En un libro que leo mencionaron al Maneki Neko, una imagen que siempre había visto pero cuyo nombre no sabía. Es el famoso gato de la suerte japonés, ese

gatico en porcelana que hemos visto    alzando la mano, a veces la derecha

o la izquierda, a veces dorado, negro o blanco. Es hermoso, me encanta, quiero uno. Necesitamos esa suerte: para todo lo que viene siempre, para todas las amenazas nucleares, para todas las amenazas de la madre Tierra, para todas las dinámicas de tarjetones, equises y urnas.

 

Necesitamos a ese gatico.

 

HOMBRES G, LOS DELTOIDES Y ESOS MÚSCULOS EN LAS LETRAS

Vi por ahí que hace unas semanas el grupo famoso de rock en español Hombres G visitó Popayán. Dieron un concierto buenísimo, almorzaron en Mestizo, no sé si pidieron marcapasos con tomate y bueno, supongo cantaron todos los himnos que los hicieron tan famosos. Respecto a esto, haciendo una especie de paréntesis, he visto cómo  dentro del repertorio de canciones, en este grupo y en todos los demás, sea el género que sea, las groserías generan todo tipo de pensamiento máximo pecaminoso. Generan siempre risas y rompen hielos, eso ocurrirá en todas las generaciones.

Se me vino a la mente, a propósito, todas las fiestas en las que ponen “Devuélveme a mi Chica”. Puede ser que la niña o el niño no se sepan 100% la canción, puede haber lagunas o baches, pero la parte en la que manifiestan de quién se quieren vengar, ahí en ese preciso instante en el que dicen voy a vengarme, ahí, las niñas se miran entre sí con complicidad, los niños sonríen, llenan aire en sus pulmones, tal vez alguno hasta Salbutamol se aplique, para poder gritar, ahí sí, a todo pulmón de quién se quieren vengar. Si la letra fuera diferente, no sé, si David Summers hubiera querido vengarse de ese pisco, de ese pendejo, de ese niñito, de ese mucharejo o de ese vergajo, tal vez el efecto mediático hubiera sido diferente, la gente no lo recordaría tanto.

Se me vino a la mente otro caso mediático de los hombres G. Había un video de una mujer fisicoculturista y la canción se llamaba “Una mujer de bandera”, como decir una mujer brava, con carácter, de armas tomar. Entonces al pobre y vapuleado David Summers le tocaba declarársele y decirle que le encantaban sus bíceps, sus deltoides y esos músculos que si fueran los de la rodilla, del muslo o de los senos no hubieran generado tanto paroxismo, tanta confitura y tanto picante. Se me viene a la mente nuevamente en las fiestas a los niños tomando aire, más Salbutamol, para decir que me encantan tus bíceps, tus deltoides y esos músculos en esa zona ominosa y provocativa. Sí, creo que estas dos canciones de este grupo español dejaron más de una garganta ronca. Más de un moretón y de un levante.

Les dejo un aliciente. No crean que si oyen Hombres G ya están catalogados como cuchos o cuchibarbis u ochenteros. No, nada más lejano de la realidad. Ocurre con estos grupos algo extraño, les diré un secreto: aun los ponen en fiestas, incluso fiestas de niñas nativas digitales e hipermodernas. Soy testigo de eso. Hace poco en un cumpleaños sonó hombres G, Mis ojos lloran por ti (¿es en serio?), Zombie de The Cranberries y hasta Mi Agüita Amarilla.

Hombres G es un grupo ochentero y noventero que a todo el mundo agrada. Seguro en 5 años volverá o en 10 años también, seguro en 60 años estarán en el estadio nuevamente, junto con Vilma Palma e Vampiros; seguro la gente querrá vengarse del muchacho del Ford Fiesta blanco con el mismo ímpetu y querrá ver esos músculos de la fisicoculturista en el paroxismo. Ahí estarán todos nuevamente.

Los bonos Yankees y la ridiculez como arma pedagógica

Ayer un bróker del exterior, con sede en Estados Unidos, me contaba vía chat de Bloomberg que estaba cotizando COL45s. Traigo a colación esto porque me parece interesante que conozcan esta dinámica: los COL45s son bonos que emite el gobierno colombiano pero afuera y en dólares. Estos TES que se emiten afuera tienen el nombre de Bonos Yankees. Me surgió la duda de cuál sería su tasa ya que en verdad no sabía, averigüé, coticé y es aproximadamente 5.243% en dólares. Es decir, para que nos formemos una idea, los bonos colombianos de 27 años rentan un 5.243% en dólares; mientras tanto, los de Estados Unidos a 10 años rentan un 3.12%. Cultura general que llaman. Yo lo llamaría sapiencia o más bien Joie de vivre.

 

Ya sabemos entonces cuáles son los Bonos Yankees. Todo esto, hablarles de petróleo a 72 dólares, hablarles de activos financieros pero también de anticuchos hace parte de un concepto al que he denominado La Ridiculez como Arma Pedagógica. De todo esto algo queda y nos lleva a otro término que también me gusta mucho y que es una utopía: la Perfección. Mario Benedetti dice que la perfección es una pulida colección de errores. La enseñanza de todo esto, por ende, es no tener miedo a equivocarnos, los errores de verdad nos sirven mucho para aprender de ellos.

 

Con todo esto, con literatura de Günter Grass bajo el brazo y con la alegría de respirar, quiero agradecerles a unos estudiantes que ayer me dieron unos chocolates, muy lindo detalle. Mayor incentivo no hay, no puede haber. Los extrañaré.

Desayunos trendy y almuerzos de coyuntura

Ayer el día transcurrió entre desayunos académicos valiosos y almuerzos coyunturales económicos provechosos. Mucho. Por un lado debo contar que la primera comida fue un plato al que yo bautizaría como La Reinvención de la Tortilla Española. Tortilla Revisited. Hubo frutas, rico café y variedad de panes. Además mi #OOTD era un vestido con la distancia perfecta entre el puño de la camisa y la manga del saco, esos centímetros que marcan la diferencia. El código de vestir no era obligatorio, no era impuesto; eso hace que la elegancia sea real y legítima. Ahí sí hay elegancia. Hubo bufandas largas negras y mucha clase.

 

En el almuerzo, a medida que el expositor nos hablaba de la coyuntura económica, del Dane, de presidentes, de precios y de petróleos, me servían un pollo deshuesado con salsa BBQ y ensalada con crôutons. Fue un día de subasta de UVRs, en el que se lanzaron al mercado 350 mil millones de pesos entre títulos de Febrero de 2023, Marzo de 2027 y Abril de 2035. Las tasas de corte fueron 2.589%, 3.279% y 3.774% respectivamente. También vi tasas y dólar al alza, manifestándose en que los julios del 24 quedaron al 6.045% y la paridad con el peso colombiano quedó en 2.865,65.

 

Así como aquí en Colombia sacaron datos de Producción, allá en Estados Unidos también salió que la producción industrial creció 0.7%. Los datos sirven, más que para mostrar signos de la economía y para ver su evolución, digamos que sirven más como combustible, razón y argumento para comprar o vender un activo. Así es la realidad. Los datos como pretexto.

 

Esta fue la vida de ayer. Luego les contaré lo que acontezca hoy, seguro Anja Schneider y el frappuccino ocupará gran parte de mi mente.

 

Optimismo en datos económicos y reducción de ajonjolí

Me gusta ser optimista. Ser optimista es una elección, es un resultado. Decido serlo, también decido creer en varios preceptos que no citaré hoy por cuestiones de espacio; uno decide todo. Uno decide el cielo o el infierno. Dentro de los datos que sustentan mi optimismo deberé citarles unos económicos que han sido publicados en los últimos días: Por un lado el aumento en el PIB de Colombia fue del 0.4% trimestral, y así queda el dato anual en 2.2%. Además, mientras haya buena música y amor todo está bien. También las ventas al por menor aumentaron 5.5%, más que el 2.8% que creían los encuestados; ventas al por menor comprende patacones, libros, colores y tostacos. Por último la producción industrial bajó 1.4% y la gente encuestada creía que disminuiría 2.5%. Menos peor, o algunos dicen que súper mal, en fin, cada quien puede ver las cosas de la manera en que guste.

Datos económicos, eso era; la economía mueve muchas cosas. Decía también yo que mientras haya buena música y amor todo está bien. Es cierto, además ahora que hablo de música el fin de semana pasado hubo buenos exponentes musicales acá en Bogotá: Boris Brejcha y Ann Clue. A esos no los vi, pero a quien sí veré el próximo sábado es a Charlotte de Witte, en el Baum Festival. Será majestuoso, como algo que intenté, jugando a ser chef, el domingo pasado para el día de la madre: una reducción de salsa negra con caramelo, ajonjolí y almendras. Esa reducción bañó un pollo thai muy rico, les dejo de tarea el imaginarlo.

 

Sí, la gastronomía, el PIB y Charlotte. Razones de más para ser optimistas.

Los clichés, el azadón y los Converse en la política

Primera escena: un candidato, no es relevante si es hombre o mujer o indeterminado. Quiere ser alcalde o presidente. Entonces resulta que el tema del día es la juventud, el foro con los jóvenes. El infomercial, publicidad o las vallas publicitarias muestran al candidato con cara de circunspecto, sonriendo y, claro está, debe estar acorde con la juventud, entonces viene el trillado término de los millenials, los centennials y que los nativos digitales, que nacieron con la internet bajo el brazo y que debemos estar acorde con la nueva generación. Por lo tanto, como les decía, el publicista se ingenia para promocionar la campaña a un muchacho con audífonos en la cabeza, no importaría si son aisladores de sonido como los Bose o si son los normales Sony redondos negros, no importa, importa es que tengan audífonos. “Sí, jefe, pongan a un muchacho con audífonos, también debe tener un jean desteñido o roto y unos Converse”. Lo muestran con cara de preocupación pero al lado aparece el candidato o candidata con una cachucha al lado, seguramente con Converse (¿en serio Converse?) y diciendo que es el candidato de los jóvenes, perdón perdón, de los millenials.

Segunda escena: Ahora el subject es el campo. Entonces vuelve a jugar y a aplicar sus técnicas el señor publicista. No sé si esto es de autoría del candidato o del publicista, en fin. Entonces claramente dentro de los objetivos el candidato debe mostrar empatía con la gente, por lo cual aparece sudando con unas botas Machita y con un azadón, qué sé yo. Ya no es millenial ni audífonos ni nada: ahora él o ella es polifacético entonces está abrazando a Don José o a Doña Yolanda, baila con ella algo de joropo, se ríe, se mete a la cocina, coge un cucharón y prueba algo del sancocho que doña Yolanda o Don José está preparando. Entonces supongamos un slogan (o eslogan para ser más hispanos): yo soy el candidato del campo y cocino el porvenir del país. No sé, algo así.

Tercera escena: ahora el tema es el deporte. Vuelve y juega, literal. Hay un partido, o están en algún coliseo o en alguna cancha comunitaria. Entonces el candidato o candidata se pone la pantaloneta y coge unos guayos bien bacanos e intenta mantener la pelota en el aire. Dice algo de Messi o de Cristiano Ronaldo o echa el chiste épico: sí, que sí era gol de Yepes. El publicista propone algo como “esta vez me juego este partido por mi tierra”, porque no hablo solo de Colombia, esto puede ocurrir en cualquier lado. Supongo y quiero creerlo.

Es lo que yo llamaría las empatías afectadas. Los clichés, lo iterado, lo predecible. O como dijo Otto von Bismarck: “Nunca se miente más que después de una cacería, durante una guerra y antes de las elecciones”. Más bien pondré música en mis audífonos aisladores de sonido, es más interesante y legítimo.