Salsas de Presto y detonantes intelectuales

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Me encanta cuando ocurre lo que les explicaré a continuación. Es decir, me encanta cuando tengo la mente en blanco, no sé sobre qué escribir, miro las pantallas y veo que no hay algún dato diferente qué contarles. Es decir, si siempre les hablo de que los Tes bajaron o subieron, o que el dólar se subió, pues no tendrían valor estas letras. Si lo mismo que les escribo lo pueden encontrar en algún buscador, digamos google, para mí entonces no hay sentido. Entonces pensaba sobre qué podría hacer mi rutina diaria de ejercicios mentales, veo que los Tes se han subido de tasa hoy, efectivamente los largos de 2034 han pasado del 6.11% al 6.14%, puede incidir el paro, puede incidir el hecho de que ya habían bajado antes, no sé nada. Nadie lo sabe. Entonces pedí de afán un combo Presto y empecé a coquetearle al paquete (me refiero al paquete que llegó de Presto), mordisqueando una papita y le eché la famosa salsa. Caí en cuenta de que ese sabor siempre ha sido el mismo.

Me acordé de cuando Presto era lo único que había, cuando uno iba a San Andrés y el único sitio era Presto. La salsa sabe igualito. Me acordé entonces de algo que me contaron una vez: me mandaron unas fotos y me dijeron “tus niñas sí que están gigantes”. A mí no me parecía porque las veo siempre, pero cuando vi las fotos me dije a mí mismo “uy sí, han cambiado mucho”. Y claro, yo he cambiado: todos. Pero si siempre estamos viéndonos, no nos damos cuenta.

Se me empezó a venir a la mente una historia de la señora que trabajó con nosotros toda la vida, mi nana que adoro con mi alma. Mi niñera, María. Ella contaba que su hermana, quien ya falleció, hace 50 años trabajaba en una finca de unos señores de Cali (nosotros somos del Cauca) y ella cuenta que una vez la fueron a visitar. Ella me dijo que su hermana les brindó algo llamado CocaCola y que le pareció deliciosa y tenía el mismo sabor picante al tragar que ahora. Dijo que el sabor era el mismo. Como para propaganda.

¿Tienen recuerdos así? ¿de algo que no cambie nunca o que haya cambiado mucho? Con esto compruebo que la mente está llena de cosas, solo tiene que haber un detonante que las motive a salir. En este caso una salsa de Presto.

Una gran película y una frase de Bukowski…

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Aquí les mando medidores de la economía para que tomen sus decisiones; sé que nunca están de más y a esta hora, listos para almorzar, pueden disponerse a digerirlos. Hoy salió, por ejemplo, el índice de confianza al consumidor en Colombia: fue negativo en 1.2. Puede ser visto como malo, sin embargo los encuestados esperaban negativo en 10, así que podemos creer que el dato fue menos peor. Lo que tengo entendido es que cada mes Fedesarrollo hace esta encuesta aleatoriamente a algunas familias. No sé si es por teléfono o vía mail, no sé, pero a unas personas les preguntan cómo ven el futuro. Si a mi me llamaran de Fedesarrollo, con la niña o el niño encuestador me quedaría hablándole de todo lo bueno que viene ahora, todo el bienestar que vendrá, hay mucho por crear en todos los ámbitos. Si me llamaran ese indicador subiría, ténganlo por seguro, ahí les dejo este tip.

“She’s mad but she’s magic; there’s no lie in her fire”. No me refiero a nada en especial, a nadie o a alguna musa, estas es una sensual frase de Bukowski. Pero yo no soy tan de la generación Beat, soy más Dickens que Bukowski. Siempre seré más Victor Hugo que Andrés Caicedo. Continúo. Hubo subasta de títulos indexados al UVR, tres fechas: 2027, 2033 y 2037. ¿Qué tasas? respectivamente 1.88%, 2.541% y 2.578%. Y también, en Estados Unidos, se publicaron unos permisos de construcción mejores que lo esperado (1.551k>1.450k). Así, con lo bueno y lo malo, uno crea su propia película.

En mi película, de la cual soy actor y productor, hay varias tomas y secuencias, unas de acción y otras románticas. Es clasificada para Todos. Una película llena de datos, letras y algoritmos.

Seré niño dentro de 30 años

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Hoy leí un titular en CNN: “En Bancarrota los Boy Scouts de América”. No leí las razones, vi por ahí que hay escándalos sexuales, no sé. En verdad no me interesan las razones, la realidad a veces tiene poco qué ofrecer, solo me acordé que mi padre de niño era boy scout. Hay una foto de él super linda, uno veía por ahí a los grupos de boy scouts haciendo jornadas de recolección de basuras, en fin, mil cosas. Siempre los veía por ahí en Popayán con su uniforme café claro, el sombrero, las medias. También en la procesión de Popayán salían, no sé si aún salen, no sé si aún se visten así. Sé que google me lo diría, pero quiero quedarme con mi recuerdo.

Recuerdo también que mi padre quiso un día invitarme. Era sábado en la mañana, yo tenía como 15 años y en verdad me acuerdo que me dio pereza. Claramente quería quedarme durmiendo hasta tarde, además tenía una grabadora nueva, me habían prestado unos cassettes cromados UX y los quería oír bien. Ahora iría, a veces hay proposiciones y actividades que no corresponden a la edad.

En esa época recuerdo que mi profesora de Español súper emocionada me prestó Madame Bovary, la hermosa obra de Flaubert. Qué ingenua. Leí dos hojas, léase bien, dos hojas y dije que no me había gustado. Luego me lo leí hace cinco años y no podía parar de deleitarme. Ahora muchas veces recomiendo libros: de 20 personas, a uno medianamente le interesa. Probablemente dentro de 30 años les interese. De 30 personas a quienes le pregunto si se ha leído El Quijote, 28 me dicen que no y 2 me dicen que fue en el colegio, obligados y que ni se acuerdan.

Probablemente dentro de 30 años seré boy scout. Seguro los niños dentro de 30 años leerán a Flaubert.

Dentro de 30 años seré niño.

Un bungee jumping literario

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Hay una dinámica que está ya en desuso, consistente en abrir un diccionario o enciclopedia al azar y ver qué palabra hay nueva por ahí, empezar a averiguar más y perderse. Yo lo hacía con una enciclopedia de un solo tomo que aún tengo, lo hacía en la casa de mis papás con otros libros de ellos y siempre aprendía algo nuevo. Ocurre que, por otro lado, escribo todos los días en cuadernos: por ejemplo hoy apunté que la balanza comercial de Colombia está deficitaria en 540.6 millones de dólares. Esta es la diferencia entre exportaciones e importaciones. Dio más alto ese déficit, ya que los analistas esperaban 502 millones. También apunté una hermosa frase de Bécquer: “la soledad es el imperio de la conciencia”. También apunté que hoy es festivo en EEUU por el President’s day y eso me hizo acordar de una excelente serie de humor negro que me vi hace poco: The Politician, con uno de mis amores platónicos Lucy Boynton. Al apuntar uno aprende y recuerda.

Entonces debido a que es festivo en EEUU, lo que se opere hoy en dólar queda como next day: significa que se cumple al día siguiente, o sea mañana después de la 1pm la Cámara empieza a cumplir lo que se hizo hoy. Así son los procedimientos. Apunto que hay un mercado comprando a 3.395 y vendiendo a 3.398. Esa diferencia entre el precio de la gente comprando y el precio vendiendo es lo que se conoce como “bid-offer spread”. Y así sigo apuntando. Pero con el tiempo, en vez de abrir un diccionario al azar lo que hago es abrir un cuaderno mío al azar. Hoy hice esa dinámica. Cerré los ojos y que venga lo que venga. Un bungee jumping literario.

Abrí un cuaderno de junio de 2017. Rezaba lo siguiente: “Adoro los placeres sencillos: son el último refugio de los hombres complicados”. Escrito por Oscar Wilde. Sonreí y me quedé en el parque mirando a mi perro y sintiendo la brisa. Los placeres sencillos de abrir libros y cuadernos viejos.

San Valentín y la lluvia

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Estamos en un clima cambiante, ya sabemos que hace sol por la mañana, a medio día llega el clímax de calor, luego llueve y las noches son heladas, ni qué decir de las madrugadas. Hace poco oí a una persona contar que, a su vez, había oído a alguien decir “uy, está haciendo mucho sol, eso es sol de lluvia, eso es que va a llover”. Esa persona, como les digo, contó eso y dijo “sí, es que la gente es muy pesimista, dijo que era sol de lluvia”. Yo me quedé pensando: “tal vez no es pesimista, tal vez prefiere la lluvia al sol y está diciendo que es un sol de lluvia porque está preparándose para recibirla y así estar deliciosamente resguardada, en vez de estar sudando atafagada”. Pensé yo. Cada quien ve las cosas como quiere.

Luego vi un meme que me causó mucha risa. Decía que hoy en Colombia no se debía celebrar San Valentín sino que hoy era el día en el que se vence el plazo para que los empleadores hagan sus aportes y pagos de cesantías de sus empleados, que nos ubicáramos y que no celebráramos. Claramente era un chiste pero eso muestra cómo podemos ver las cosas como queramos. Si digo que es sol de lluvia, perfectamente me puede parecer deliciosa la lluvia.

Hoy salieron 19 datos en Estados Unidos. Diecinueve, imagínenlo, entre índices de precios, ventas y producciones de fábricas. Publicaron el PIB de Colombia, el cual bajo un criterio fue 3.4% y bajo otro fue 3.3% anual. Ayer había salido la producción manufacturera y fue peor (3.2% < 3.7% esperado); también salieron las ventas al por menor y fueron mejores (7.1% > 5.5% esperado). El IPC de Estados Unidos fue mayor a lo esperado (2.5% > 2.4% esperado). En medio de toda esta sopa de letras, ¿qué queda? ¿optimismo o pesimismo?

Por mi lado me quedo con que amo la lluvia y mando desayunos sorpresa de San Valentín. Tal vez es mejor que enfrascarse en peleas radiales o en fugas cinematográficas.

Hoy y mañana: días de jazz con Miles Davis

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La vida siempre nos ofrece oportunidades, el cuerpo es agradecido, siempre podemos empezar de cero, siempre hay de dónde agarrar, defenderé hasta la eternidad el postulado de que, estemos donde estemos, siempre habrá cosas interesantes, no todo está perdido, si buscamos encontramos joyas. Claro, si buscamos. Si nos quedamos quietos pues vemos lo que hay en the big picture, como dicen. La selva vista desde arriba se ve solo verde. Siempre estará la Eau de Cartier, con su aroma ensordecedor y asfixiantemente delicioso esperándonos para alegrarnos la existencia.

Dentro de todas estas, les tengo una joya: Miles Davis. Él es el máximo exponente del jazz, pero no solo del clásico, sino de los experimentos, de los riffs ácidos, de su mezcla con el funk en los 80, de su mezcla con el rock psicodélico en los 60, el iniciador de todo. De hecho, yo tengo un CD de un dj japonés llamado Satoshi Tomiie, en el cual él dice que una de sus mayores influencias es Miles. Qué buen artista, impresionante, el jazz es el lienzo en el cual se ha pintado todo un desarrollo musical de muchísimos años.

Cine Colombia presentará hoy 13 y mañana 14 en sus teatros un documental sobre este maestro: “Miles Davis, el nacimiento de una leyenda”. Este man nació en 1944 en Illinois, se fue a Nueva York y empezó con su trompeta a incursionar en el género del bebop. Todo lo que tenía que ocurrir culturalmente en el mundo ocurría en la calle 52. Rueda la película, surgen problemas, mujeres, excesos pero la música sigue. A mí me importa él como genio y como innovador musical. Yo ya vi el documental y les doy mi palabra, como melómano y amante de la cultura, de la buena música y de la innovación, que es un recorrido a través de la vida de un genio, contado a partir de la historia de la humanidad durante un lapso de cincuenta años.

Él fue, sino el único, uno de los grandes improvisadores. Por ejemplo, le pidieron que hiciera el soundtrack de “Ascenseur pour l’échafaud” con la hermosa Jeanne Moreau, y él lo empezó a hacer en vivo mientras proyectaban la película. Fue muy amigo de Prince, ya en los 80s cuando se iba apagando, y en el documental muestran extractos del concierto que hicieron en 1987 en Paisley Park. Creo que la expresión del rostro de Prince mientras bailaba y miraba a Miles tocar la trompeta, creo que esa satisfacción es la que resume todo. Satisfacción al oirlo.

En mis listas musicales tengo mucha música de él. Él sentó las bases de todo lo ácido que vendría después. No les digo más: véanse el documental, estaré muy pendiente de sus comentarios. Una cosa es una película: esta es una crónica musical. El genio y la música narrada.

¿Qué es una subasta?¿Qué es la solemnidad?

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Hoy en el mercado hubo subasta de Tes. Cada miércoles hay un producto diferente: esta vez fue tasa fija en pesos, el próximo miércoles será tasa fija en UVR y así se va intercalando. Ya saben que el gobierno necesita conseguir unos recursos y para eso emite una serie de pagarés, unos bonos que luego se comercializan entre varias entidades. Funciona exactamente como han visto ustedes con la ley de la oferta y la demanda: cuando hay bastante demanda se sube el precio, y al revés. Ayer martes también había habido subasta pero de Tes de corto plazo, los que se vencen en un periodo máximo de un año. Para que tengamos en mente las tasas, sepamos que los de corto plazo rentan al 4.627%, los de 2034 quedaron al 6.04% y los de 2027 cortaron al 5.492%. ¿para qué nos sirve esto como trabajadores, como estudiantes o como curiosos? pues para darnos una referencia de cómo están las tasas en Colombia, así sabremos si por ejemplo nos ofrecen un proyecto a 15 años al 6%, por decir algo, si eso es alto o es bajo. Para volvernos sofisticados con nuestro lenguaje angloparlante, podemos decir que nos sirve de Benchmark.

Sepamos también que este mercado mueve mucho dinero. Casi nunca vemos un titular en las noticias referente a “Atención, última hora, los títulos de 2024 fueron vendidos”. No, uno siempre ve en las noticias al dólar, al Euro, la acción de Ecopetrol, porque claramente estos productos afectan al grueso de la población. Si se sube el dólar, de alguna manera nos afecta a todos. Pero los Tes mueven mucho dinero, pónganle que diariamente podemos ver facilmente entre compras y ventas la suma de 2 billones (millones de millones) de pesos. Dentro de las noticias buenas, malas, declaraciones y demás, pues se generan los insumos para decidir si comprar o vender. Y así se mueve. Esto está siendo escrito mientras es degustado un horneado de frutos rojos con capuchino, de eso sí pueden ver bastantes noticias en los medios de comunicación. Titulares como “Atención, Kemistry se está comiendo un postre bastante dulce”, eso lo podría decir, para ya no ser angloparlante sino italoparlante, un famoso paparazzi. También lo escribo mientras oigo un track de Miles Davis de 1970 llamado “Spanish Key”. Este track hace parte un álbum muy experimental de él, él en esa época ya andaba experimentando con riffs ácidos, ya estaba haciendo acid jazz antes de que el género ni siquiera fuera concebido.

¿Mi mensaje de hoy? El blog lo explica por sí solo. Aprendamos cosas numéricas, reales, financieras pero no caigamos en lo solemne. Lo solemne da sueño. Sí se puede meterle música y buenos postres. ¿Y porqué menciono a Miles Davis? mañana les contaré ,se viene algo espectacular en Cine Colombia con este señor, con el papá del jazz. Mañana les cuento todo sobre este documental, no se lo pierdan.

Las conversaciones y la diversidad en la comunicación

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A veces los inversionistas miran al Bréxit, a veces a Brasil y a veces al petróleo. A veces dicen que toman decisiones por la tasa de interés de Inglaterra o de Suecia. O miran los Tesoros o a Turquía, de quien dicen es un país económicamente hermano. El factor que desencadena una decisión es conocido, dentro de un mundo de tantos anglicismos, como driver. Entonces se oye algo como “hoy los Tes se subieron, el driver fue el precio de los contratos de futuros de maíz de la Bolsa de Chicago”. Depende de lo que cada día vaya dictaminando, no hay nada absoluto aquí. Siguen las epidemias, el petróleo está muy cercano a los 50 dólares, lo cual históricamente es bajo, hay títulos que sirven como refugio a la espera de una vacuna y así sucesivamente. Entonces cada quién decide a qué activo se pega: por ejemplo hay gente que mira los CDS, el VIX y la tasa de México exclusivamente. Hay gente que no, que prefiere mirar el petróleo y los contratos de futuro del Dow Jones. Hay gente que no mira nada porque dice que todos los datos confluyen en el precio y eso se monitorea con herramientas técnicas como las secuencias de Fibonacci, un universo totalmente aparte, abstracto y hasta robótico.

Hay diversidad en los criterios y eso es lo rescatable. Si todos miraran lo mismo pues no habría mercado. Es lo importante de la diversidad, es un término que me gusta mucho. Lo que siempre me ha parecido curioso es que, con tanta diversidad y necesidad de tolerancia, todavía prime y que casi sea el único medio de comunicación el oral. Desde niño he pensado, observando a mi alrededor, que se daba demasiada ponderación a la conversación, al hablar, siendo que dentro de las comunicaciones, ya comprobadas y extremadamente válidas, también está la escritura, los signos, la música, el baile, la pintura, en fin. De niño lo pensaba pero no sabía cómo expresarlo, ahora es cuando trato de hacerlo. Ahora es que me desatraso. Es más, he conocido gente que produce mucho ruido al hablar pero ahí queda todo, sin embargo en el imaginario popular son catalogadas como locuaces o extrovertidas. Eso me genera curiosidad, dentro de tantas curiosidades y preguntas que rondan mi mente diariamente.

Lo bueno es que hay gustos para todos. La música, los libros. La música es un ruido sin voces, los libros es ruido con tinta. Aquí dejo mi pequeño aporte.

SOBRE MUJERCITAS Y TODO LO DEMÁS

Hemos empezado la semana sin ningún dato financiero relevante publicado; es extraño porque en Estados Unidos siempre hay datos, pero hoy no había nada. Los Tes en valoración van quedando prácticamente iguales, el dólar se ha trepado hasta los 3.447 pesos y los temores sobre virus y las noticias amarillistas siguen, siempre van a seguir, siempre va a haber noticias malas, juicios, choques y atropellos si los buscamos; recuerden que el mundo no cambia mucho en un fin de semana. Lo que sí cambia es lo que uno puede hacer y ver en ese fin de semana. De nosotros depende cómo nutrir la mente.

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Vi fotos bellas del New York Fashion Week, muchos stilettos, varios shoefights allá en la Madison avenue, vi a Pamallier mandando fotos, muchos clutches y buen ambiente. Así lo podría definir: agradable y satisfactorio a la vista. Así debería ser, debemos ser tan profundos y sensatos como para darnos cuenta que lo visual también aporta mucho. Por algo existen los cuadros, los colores, los pinceles, la vida a color. El arte por el arte.

Y hablando de belleza, quiero escribir sobre Mujercitas. Little Women. Me quería ver esta película hace muchas semanas, desde que vi el tráiler. Había yo leído el libro en 2013, una versión bellísima que hay en mi casa. Este libro fue escrito en 1868 y trata sobre la vida de cuatro hermanas: Beth, Jo, Amy y Meg. Cada una tiene su propia personalidad, unas más tradicionales, otra más progresista para su época y así. Además la ropa y la estética de finales de mil ochocientos es perfecta, es tal vez la época histórica más bella para mí. Vengan les cuento: ha habido 7 adaptaciones al cine, de las cuales 2 son de cine mudo y 5 son de cine sonoro.

Yo me había visto en un DVD de mala calidad la versión de 1949, en la que salía Elizabeth Taylor y la primorosa June Allyson. Luego en la versión de 1994 tuvimos a Winona Ryder y a Susan Sarandon. Cada época con sus propias estrellas, cada día trae su diva. Ahora sale Emma Watson, Meryl Streep como la odiosa tía March y la mejor de todas: Saoirse Ronan. Ella hace de Jo, ya vimos que había sido nominada por Brooklyn hace un par de años. Es hermosa, es la mejor, me encanta. De hecho en mi casa, con mis niñas, hice una dinámica para ver si adivinaban cómo se pronuncia ese nombre, Saoirse. Nadie acertó. Se los dejo de tarea.

Luego me enteré que había sido nominada Mujercitas a varios premios Oscar. Eso me dio mucha alegría, en verdad es una película muy muy especial. Siempre lo será. Y bueno, no hablemos de calidad, claramente todas son buenas, es más, para mí no hay película mala, nunca, pero de todas las nominadas la única que quiero verme es la de Renée Zelwegger personificando a la hermosísima siempre actriz Judy Garland. Hay otros temas sórdidos, de guerra, de sangre, que bueno, no me llaman mucho la atención.

El arte por el arte y la belleza.



Una oda al amor

Hoy, sentado frente a la pantalla del Mastertrader, del Sen y de Bloomberg, ante unos bonos gubernamentales que se han subido un poco de tasa luego de la bajada de ayer (ya saben lo que ocurrió con la inflación), ante un poco de quietud y subastas no competitivas, ante datos financieros y operativos que nunca descansan y que siempre ofrecen capacidad de asombro y nuevas oportunidades, ante un dólar que vale 3.400 pesos y unas nóminas no agrícolas en EEUU de 225.000, ante mil datos numéricos que corren, que bajan y que entran en los softwares bajo una temperatura que empezó muy helada y que ahora ya va subiendo, motivando un striptease cronológico entre las 7am y las 4pm, bajo todo lo que ocurre en un día laboral, con todas mis repeticiones que uso en mi lenguaje escrito, cada escritor con su estilo, quiero vanagloriar al amor. Esto es una oda al amor que fue surgiendo.

Les cuento: ya habíamos hecho la fiesta hace unas cuantas semanas, allá yo había leído mis palabras, hubo grupo, baile y brindis, ya habíamos celebrado pero hoy mi hermana formalizó su matrimonio con su compañera de vida en una notaría. Yo no podía asistir por compromisos laborales y operativos pero estuve muy pendiente de ellas. Ya se hizo lo legal, por decirlo así. Y sí, quiero vanagloriar un amor y un gran avance en la sociedad, puntualmente esta vez hablo de este, pero en general el amor es el que mueve todo: la música, las películas, las civilizaciones (no más acuérdense de Enrique VIII), la sociedad, la moda. Y si es entre dos niñas, bienvenido sea, es lo de menos; como siempre he dicho, es mejor entre dos niñas con respeto que entre el clásico hombre y mujer de manera machista e irrespetuosa.

Suena a cátedra barata, pero estuve más presente que si hubiera estado presente. Es la oda al amor. Amen siempre: si es al otro sexo, está bien. Si es al mismo sexo, también. Deberíamos llegar a un punto en el que eso ni siquiera se mencione.

Como decía el lema del Loveparade, la máxima fiesta de techno y trance que se hizo en Berlín y que cumplió 30 años hace poco: somos la generación PLUR. Peace, Love, Unity and Respect. Que viva siempre el amor.