Asientos rotos, jugos de copoazú y premios de la Bolsa

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lo máximo estos raviolis de chontaduro

Una cosa es relatar lo objetivamente ocurrido en un evento y otra cosa muy diferente es resaltar lo subjetivo en el mismo. Resaltar la propia esencia y el toque personal. Hace poco nos invitaron a mis miembros (del equipo de trabajo) a un almuerzo, me preguntaron cuál podía ser el mejor restaurante y me incliné por mi favorito; ya lo decidí: mi restaurante favorito es Ocio. Allá fuimos, recordé lo que había pedido previamente, recomendé lo que me gustó y quise pedir algo que no había pedido antes: un atún con risotto de cebada muy bueno. Los otros comensales se inclinaron por la carne magra, unos por la panceta y otros por el arroz endiablado. Lo que sí considero obligatorio, seas o no vegetariano o vegano amigo lector amiga lectora, es pedir de postre el ravioli de chontaduro.

Aunque aquí me detengo, el chontaduro es de odios y amores así como el queso azul. Así que, si bien a mí me parece la locura, a mucha gente probablemente no le gustó mucho. Ocio es por el Museo Nacional y me encanta, además tomé buenos jugos de copoazú y camu-camu. Todo el evento terminó en algo: yo estaba sentado e incliné mi asiento hacia atrás; al cabo de un par de segundos oí un crujir en la madera, un chasquido, un ligero resquebrajamiento. Había dañado el asiento. Entonces viene siempre la reacción: hacerse el loco, como diciendo “aquí no ha pasado nada” y continuar la labor. Pero no se pudo: se generó el fenómeno cultural llamado Recocha y no tuve otra opción que ofrecer disculpas. Sí, dañé el asiento de Ocio. Por ocioso.

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así quedó más o menos el asiento…..

Luego ayer jueves asistí al sitio donde se congrega el jet-set financiero. El festival del “cómo la ve”, es decir el evento en el que mucha gente te pregunta “oye, ¿y cómo ves los Tes, para dónde será que van?”. Vi muchos juanpis gonzález, vi varios apaches y vi también varias chaquetas de esas abullonadas. Eran los premios de la BVC (Bolsa de Valores de Colombia) en Gaira. Comí un pollo muy rico, hubo ensaladas con unas finas tajadas de berenjena con azúcar espolvoreada, muy ricas. Hubo un grupo que canta vallenato, otro que improvisa trovas y la presentadora fue Cristina Hurtado.

Es muy gratificante saludar gente que casi no veo. Las niñas y niños de la Bolsa, una amiga del Ministerio de Hacienda, clientes, competencia, amigos, de todo. Vi que pidieron ginebras en copa gorda y aguardientes en shots de copa delgada. Es lo interesante de asistir a eventos, así uno gane o no gane. Así quiebren o no quiebren bancas.

Lo importante es no quebrar la Banca.

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