Un chocolate que vino de Rusia

Hace poco un amigo viajó a Rusia y retornó a Colombia preciso antes del Mundial; se perdió de ver a Mbappé ahí pasando a la final, se perdió de ver los berrinches de París San Neymar y se perdió de ver a la presidenta de Croacia. El hecho es que él tuvo un detalle conmigo: me trajo un chocolate delicioso, con una envoltura de una niña pintada, envoltura que metí en medio de las páginas de un libro, para aromatizarlo y para llenarlo de aun más belleza. Literatura que huele a chocolate. Lo único raro es que todas las letras, datos calóricos, características y demás de todo el producto, todo estaba en ruso. No pude descifrar ni siquiera el nombre, nada, así que me vi obligado a bautizarlo: fue un chocolate marca Duarte.

 

Igual de dulce que ese chocolate ruso fue la subasta de Tes de corto plazo ayer: cortaron al 4.90% y me llamó la atención el bid to cover de 3.32 veces; ese dato me pareció alto, quiere decir que estuvieron demandados. También vi un petróleo a 74 dólares e interés creciente por las acciones de la Empresa de Energía de Bogotá; hoy valen 2.030 pesos aproximadamente, tal parece que podrían tener buena valorización a futuro y las entidades autorizadas recibirán posturas por estos días. Todo lo que represente dinamismo es bien recibido aquí en la junta directiva de La vida en Finanzas.

 

Estaré atento a todo lo que se manifieste hoy en la vida: olores, sonidos, mariposas, letras, simplicidades y pálpitos. Les mantendré al tanto.

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