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Forky, Jean Grey y la vida: el arte del equilibrio

“Desechad tristezas y melancolías. La vida es amable, tienes pocos días y tan solo ahora la hemos de gozar”. Ahora les digo quién la escribió, porque precisamente respecto a las frases, pienso que ellas son de quien las siente, más que de quien las crea. Y bueno, también comentaba que si el que las crea también las siente, pues bueno, déjenme decirle que es el amo y señor de la frase. Las frases es la forma de expresar lo que se siente en un breve par de líneas.

ella es sophie turner , quien hace de jean grey

Me encanta que cuando estoy en el proceso de escritura me nacen frases que comparto. Quien las comparte se vuelve dueño de la frase, ya que la ha sentido, se ha identificado con ella y la quiere expresar asimismo a sus seguidores. Por ejemplo, decía yo que a veces el silencio puede hacer más ruido que el mismísimo ruido. O también pensaba yo, y así lo expresé, que así como son los hijos los que escogen a los padres, también los besos son los que escogen a sus labios, escogen a los humanos que lo disfrutarán. Todo esto hace parte del libro que escribo y que poco a poco va avanzando, ya en su página número 205. Muchas veces me dicen que no diga nada, que solo lo exprese cuando ya el libro esté listo. Pero yo opino que, así como con los bebés que están 9 meses en la barriga, también la vida del libro que se va creando comprende su creación. Así como a los 5 meses se ve la radiografía en 3D, también de esa forma puedo ir anunciando cómo van cuadrando las ideas. Y el proceso mismo es delicioso. Los besos, las conjeturas, devolverse a ver cómo fue que escribí en la página 40, recordar si cuando este muchacho se despidió lo escribí bien, si corrijo, si le agrego. Es una delicia.

Pero pienso que este proceso de escritura debe ir acompañado de lectura. Dejar las letras un rato, levantarme, mezclar 3 tracks, volver. Leer la majestuosa obra de Javier Riveros, ese libro que leo y que menciona sitios de Bogotá que, al leerlo, suena curioso: San Victorino, el Chorro de Quevedo, el restaurante La Puerta Falsa. Claro, no mencionan Colina Campestre ni Cedritos ya que este libro está situado en el siglo XIX, en esa época donde ahora es Cedritos era el puro puro campo.

Y sí, el proceso, como diría Kafka. La frase inicial del artículo, les respondo, es de Federico García Lorca. Contrastar todo esto y nutrirse con cine: conocí a Forky en Toy Story 4, vi por fin una de las mejores películas también, X-men dark phoenix. Fork y Jean Grey haciendo de las suyas.

Es que hay que hacer de todo un poco. La vida es el arte del equilibrio (les doy otra frase más). Nutrámonos y seamos trascendentes, ese es el arte.

Grandes expectativas

El miércoles pasado en la tarde tuvimos partido de fútbol; aquí en Colombia todos estábamos pendientes de si ganábamos, si perdíamos, yo me serví un tinto delicioso, me quité los zapatos, estuve viendo el segundo tiempo porque me perdí el primero y luego vino un gol. Excelente. No puedo evitar contagiarme de la fiebre del fútbol, es un muy buen plan. Claro, el exceso de partidos y perderme otra actividad por estar pegado de la pantalla y gritar groserías ahí sí pues no, pero ver de vez en cuando está bien. Yo estaba muy seguro haciéndome el entendido cuando mi hija me preguntó porqué si la copa se llamaba copa América, porqué es que estaba jugando un país tan lejano como Catar.

Yo lancé respuestas al aire, como argumentar que probablemente ese país había sido anfitrión antes, que había tres beneficios socioeconómicos entre las naciones americanas y ese país, no sé. Luego me devolvieron otra pregunta: ¿porqué también jugó Japón? Ahí sí no supe qué decir, ¿no era probable que fuera un error? ¿la copa América? ¿será que es como el Oktober Fest que no es en octubre?

Luego me tocó meterme a google y averigüé que siempre invitan a dos países diferentes, a manera de fraternidad. Supongo en otros años invitaron a Islandia o a Jordania, ni idea, no averigüé más pero quedé con la duda resuelta. Luego el partido acabó, muy chévere pero ya, no sé quién metió el gol, solo sé the big picture y solo sé que gocé, es lo que importa. Dejémosle los tecnicismos futbolísticos y balompédicos a los demás.

Ahora viene el fin de semana. El viernes en la mañana se reúne el Banco de la República, en estos días había hablado el de la Fed en Estados Unidos, también había hablado el de Europa, siempre nacen y siempre se derrumban expectativas, todas medidas por medio de los precios y de las tasas. Mi expectativa es mezclar mucha música, leer muchos libros y verme X-men Dark Phoenix. Sí, con ellas.

Las expectativas más sencillas son en últimas las más grandes.

Tasas de la Fed y el doctor Russi

Allá quitan y ponen palabras mientras que aquí quitan y ponen puntas.

Con la anterior frase podría yo definir la dinámica del mercado financiero. Me explico: por ejemplo ayer en Estados Unidos anunciaban si subían, bajaban o dejaban igual las tasas de interés, las cuales están en un rango entre el 2.25% y 2.50%. Las dejaron quietas. Entonces más allá de la decisión como tal, los analistas se fijan mucho en qué palabras usan, si hay palabras nuevas o si se han eliminado palabras viejas en los discursos. En la medida en que quitan y ponen palabras, eso hará que la gente se lance o se contenga en el momento de comprar o de vender, decisión y postura que en últimas implicará quitar o poner puntas en los sistemas operativos de negociación. Dicen que Jerome Powell, el presidente del equivalente al Banco de la República de Estados Unidos, dejó las tasas quietas pero cree o es “simpático” con la idea de que puedan bajar luego. Eso hizo que los Tesoros se fueran al 2.0181% y que los índices accionarios como el Standard & Poor’s o el Dow Jones subieran.

Si quieren saber de expectativas, vi por ahí una encuesta que se le hace a varias entidades y los resultados respecto al incremento del Producto Interno Bruto para Colombia son los siguientes: 3.12% para 2019, 3.32% para 2020 y 3.39% para 2021. Yo siempre me voy hacia el bando del optimismo y espero esto se cumpla o que incluso se sobrepase.

También soy yo “simpático” con la idea del paralelismo en libros. Para agregarle sazón a la obra de Marcel Proust, El tiempo recobrado, el cual si han leído mis últimos posts sabrán que trata sobre monólogos interiores y no tiene una trama específica, he empezado una historia que me tiene absorto, además es colombiana. El autor se llama Javier Riveros y el libro se llama “El último caso del doctor Rossi”. Lo más delicioso es que la historia es en la Bogotá del siglo XIX. El humor es impresionante. Ya luego iré dando más detalles, solo diré que un protagonista es Matute, periodista del diario El Santafereño. Un espectáculo mirífico este libro.

Todos estos optimismos contrastan con el pesimismo de Proust. Él dice que, abro comillas, la vida nos decepciona tanto, que acabamos creyendo que la literatura carece de la menor relación con ella y nos quedamos estupefactos al ver que las preciosas ideas que los libros nos han mostrado se despliegan sin miedo a estropearse. Es como decir que la literatura no merece la vida.

¿Ustedes qué opinan?

Causas limeñas y la primera guerra mundial

En la búsqueda insaciable de la justa proporción entre silencio y solaz, esa necesidad de lograr espacios en los cuales uno pueda sentarse y pensar, estuve por ahí de almuerzo en La Urbana y gran sorpresa me llevé al darme cuenta que el plato principal era un festival de causas. En una hilera había tres causas con aguacate, cebolla, unas cuantas carnes del reino marino y dos mejillones. Ahí aproveché para continuar con las divagaciones de Marcel Proust.

La otra acepción para “Causas” es “Motivos”. Entonces ayer por ejemplo se bajó la tasa de los Tesoros de 10 años hasta el 2.0148%. ¿El motivo o la causa? Que en Europa, Mario Draghi manifestó que un estímulo adicional es requerido; eso genera escepticismo entre los agentes del mercado. El Euro está en 1.1195 dólares y el hecho de que Mario Draghi quiera dar más estímulos, manda señales al mercado de que las tasas pueden estar más bajas más tiempo. Por eso la bajada.

Me da curiosidad que en el libro de Marcel Proust, El tiempo recobrado, hubiera un personaje que creía que la guerra iba a durar diez días. Me refiero a la guerra que luego sería bautizada como La Primera Guerra Mundial. Allá en Francia creían que iba a durar diez días y muchas de las divagaciones ahí se referían a la gente que se iba de voluntaria, que si era o no valiente, que si eran lo suficientemente hombres. Claro, ahora uno mira todo desde el espejo retrovisor y dice “qué absurdo, pensar que la guerra iba a durar diez días”. Pero todo debe mirarse desde su contexto propio. Ocurre con los activos financieros: ¿quién iba a creer que el dólar iba a estar a 3.300? preguntas así salen por borbotones.

Pero bueno, hay que tener ilusiones. Como dijo Blaise Pascal, las ilusiones son las alas que sostienen al hombre volando. Siempre debemos tener la ilusión de que las cosas mejorarán, que las cosas cambiarán, que los problemas se solucionarán. No importa que esté nuestro Yo del futuro riéndose.

El equilibrio de todos nosotros

Me encanta cuando alguien se esmera en hacer algo interesante y se mete en la empresa de tratar de explicar algún concepto a los demás. Algo técnico volverlo amigable, ameno. Digerible. Diría yo que ese es el objetivo de la vida en finanzas, eso dice la junta directiva, pero esta vez quiero hablar de un libro de Macroeconomía llamado “El equilibrio de todos nosotros”, del profesor Camilo Vargas.

Creo firmemente en que se puede explicar la robótica, las tasas de interés, la cirugía bariátrica, los lenguajes de programación o los algoritmos, incluso los logaritmos, de una forma amigable, siempre se puede. Y lo que hace el autor en este libro es explicar cómo es la microeconomía, ese coco que vieron en la universidad quienes estudiaron algo parecido a Economía. Para saber qué es la microeconomía, pensemos en el dueño de un negocio que tiene que vender botellas de leche, entonces él debe mirar sus costos, debe analizar si de pronto la quiere vender azucarada, agregarle choco listo, eso cuánto le cuesta de más (costo marginal), qué demanda tendría, qué impacto tendrá si le baja 300 pesos al vaso. Todo eso. En verdad muy interesante y mis más sinceras felicitaciones. Aprendí, repasé y lo mejor de todo: aprehendí. Excelente, Camilo.

Por otro lado, algo que me está encantando y embrujando en mi labor de lectura es “El tiempo recobrado” de Marcel Proust; ahí ando y llevo 40 hojas pero no he podido inmiscuirme en la trama, además precisamente por eso, porque no hay trama. Es una ristra de monólogos interiores y debo poner mucha atención para no desfallecer. Lo que sí tengo claro es que lo debo terminar, todo libro se debe terminar, no sabemos qué deparará el final. Puede ser que quede loco y desarmado, como por ejemplo con el final de “El Amante Japonés”, puede ser que encuentre una hermosa frase al final, algún poema, como en Match-ball. Pueden pasar mil cosas, ahí seguiré. Lo que sí les tengo es una frase hermosa que agarré de ahí, del gran Marcel:

Es sobre la guerra y lo podemos extrapolar para los asuntos aparentemente interesantes, de esos que hablan en los noticieros: “Abajo del todo, los tontos de remate, los entregados pura y simplemente al placer, no se preocupaban de que hubiera habido la guerra, pero, arriba del todo, los que se habían organizado una vida interior ambiente prestaban poca atención a la importancia de los acontecimientos”. Y sí, para asuntos como la guerra, las noticias, los debates y la actualidad, si estás demasiado abajo no notarás nada. Lo bueno es que si estás demasiado arriba tampoco lo notarás.

Y sí, ese es el equilibrio de todos nosotros.

Taekwondo, fútbol y DJ Hell

Empezó la vida en finanzas esta semana un poco más tarde de lo habitual. Sin embargo ese sentimiento perdura, la proactividad sigue así haya un delay de un par de horas, más aun en un fin de semana de grados escolares, ascensos en Taekwondo en niñas de once años y claramente el día del padre. Aprendí que el taekwondo es el arte del puño y la patada, entonces mientras estaba en el examen de ascenso desde “Blanco” a “Blanco franja amarilla” veía los demás exámenes de los más avanzados, los míticos cinturones negros así como en las películas. Buenísimas las patadas, la quebrada de la cuadrícula de madera, la venia, el chagui (no confundir con Shaggy, el muchachón de Scooby doo) y el Maki, que son las defensas (no confundir con los deliciosos makis de Aki Maki, restaurante proveedor del arte gastronómico del sushi en Popayán). Me encanta ver artes marciales y estuve muy orgulloso en ese plan, viendo a una china (no de la China, sino la acepción para referirse a una niña) de 11 años partiendo maderas y dando patadas. Espero esas patadas no se repitan en el ámbito hogareño, valga la aclaración.

Ahora el mercado empieza y les tengo datos, ya no del viernes, sino de hoy lunes. El dólar va por los 3.287 pesos y los Tes han abierto un poco para arriba en tasas. Sin embargo recordemos que ya había bajado bastante, así que una devuelta en tasas es de lo más normal del universo. Hay polémicas, gente que no le gusta el marco fiscal, gente a la que sí, divergencias y toda esa suma de personas asustadas y emocionadas conforman lo que se conoce como mercado. Todos los temores, la contumacia y el paroxismo conforman el borbollón financiero.

Me emocionó mucho ver los goles de la Selección Colombia, fue una emoción que no sentía desde el Mundial del año pasado con todo lo de Alemania, Rakitic, Modric, muy bueno. El fútbol es una pasión que, si bien no la vivo siempre y si bien casi nunca estoy pendiente, cuando llega el momento de ver partido me contagio. Ni siquiera sabía que había partido el sábado, todo coincidió y la pantalla gigante llegó a mí, sin ningún problema y sin ningún afán.

Por último hay algo de música: tal vez la mejor compilación del año es el Faze de Dj Hell. La locura. Se los recomiendo.

El marco fiscal y los sucesos derivados de ello

Ayer el Gobierno presentó algo que se llama Marco Fiscal. Para que sepamos, es como la presentación en sociedad de cómo van a ser sus gastos, necesidades y provisiones para el próximo año y para lo que queda de este 2019. Debido a esto, al principio el mercado no operó nada en los Tes, todo el mundo estaba a la expectativa. Luego aproximadamente a las 10 de la mañana fueron anunciando datos, cifras, y en términos netos los Tes fueron comprados, su tasa bajó bastante. Por ejemplo, los títulos de 2032 cerraron al 6.36% y los famosísimos rockstars julios del 2024 cerraron al 5.31%.

¿Porqué se bajó tanto la tasa? es difícil saber bien la razón, pero digamos que en términos generales anunciaron que van a emitir menos títulos el próximo año. Va a haber 30,1 billones, bastante menos que los de 2019 que van a ser 35.29 billones. Esa disminución de oferta equivale a una mayor demanda y pues sí, a mayor demanda mayo precio. El juego de las expectativas, de las percepciones, de la oferta y de la demanda.

Luego hubo rueda de prensa y las dudas fueron despejadas. El hecho es que va a haber menos Tes y por eso su precio ha subido. Hay títulos viejos y nuevos, viejitos como Minnie Mouse, de quien leí el chisme de que va a cumplir 90 años. Ella sigue tan rozagante como de quince. Forever twenty one.

La vejez y la juventud, qué términos tan relativos. De hecho ayer en una conversación muy interesante, recordé algo que había escrito la otra vez: lo malo de la niñez es que no nos percatamos de que la tenemos y ya luego somos grandes. Es decir, tenemos 12 años de niñez, 7 de adolescencia y 80 de adultos. Las proporciones están desequilibradas, por decir lo menos.

Pero bueno, ayer estuve en Tornamesa, le llevé a mi hija un librito de Judy Moody para que haga actividades, compré un cuaderno espectacular de Virginia Woolf y llevé un libro que leeré después: “El último caso del Doctor Russi” de Javier Riveros. Luego me comí una hamburguesa, podría decir que idéntica a Home Burgers: se llamaba Kod Burger, por ahí cerca a la zona G de Bogotá, Colombia. $9.900 por una maxidelicia que saboreé, mientras empacaba todo lo comprado en Tornamesa en una bella bolsita de Charlie Brown. Fue delicioso el momento, además que llevaba mis audífonos gigantes entonces oí varias veces las últimas adquisiciones de música.

Esta es la vida, no es más, no es menos. Con compartirla y con que alguien la lea, todo esto me basta, todo esto vale la pena. Debemos siempre ser rockstars, así como los julios del 24.

Traduciendo sentimientos

“Sometimes words are in the wind other times buried under rocks both require different means of discovery one requires stillness and the other adventure”

Leo y releo esta frase y me doy cuenta de la diferencia que se produce si la leo tal cual como está en inglés, trato de captar ese sentimiento. Es muy diferente si la traduzco, ya que si bien el mensaje textual será idéntico, no será dicho con el mismo ritmo, con la misma cadencia. Todo cambia. Pensemos otra cosa además: el autor anglohablante quiso plasmar algo; resulta que sale a la luz un traductor que quiere convertir ese texto al español. Entonces ese traductor debe ser anglohablante y percibir lo que quiso decir pero también debe ser hispanohablante para poder transmitir lo que él considera sería lo equivalente. Traducir es hacer magia, de hecho considero que quien traduzca un buen libro se hace merecedor de casi igual mérito que el propio escritor.

Por ejemplo leí Ulises, de James Joyce. Imagino la locura del escritor pero imagino también la locura del traductor argentino que quiso convertirla al español. Un amigo escritor me contaba que el pobre diablo que lo tradujo al francés sufrió un derrame en pleno proceso. Le creo, seguro que fue verdad.

Traducir del japonés al español, por ejemplo. La otra vez leí “El señor Nakano y las mujeres” de Hiromi Kawakami (favor no confundir con Haruki Murakami, la primera es mujer, el segundo es hombre), libro que es hermoso también visualmente, y la escritora trataba de plasmar un escenario de calma en una cotidiana tienda de barrio. El traductor o traductora lograron representarlo igual. No es fácil, tal vez no hay mayor necesidad de empatía que en la labor de la traducción.

Siempre nacen sentimientos y qué bueno que puedan ser transmitidos. De hecho pensaba que eso es lo rico de escribir: q ahí uno conversa con uno mismo, ahí uno se autodespoja el alma y ahí se autoafianzan los lazos. Solo ahí. 

No importa el idioma.

Las variantes del Español y Marcel Proust

Hablemos del idioma Español y así vamos dándole cierre, análisis y socialización a varios temas. Me encantó leer algo en mi súper libro que ya va a acabar: el idioma español tiene 5 ramas principales, las cuales son la mexicana-centroamericana, la caribeña, la andina, la austral y la chilena. La variante chilena es tan importante y peculiar que merece una asignación aparte. Me encanta este tema, es nuestra lengua, me encanta leer sobre el origen de todo. Esto en cuanto a América, porque en España se distinguen tres variantes: el castellano, el andaluz y el de las islas Canarias. Vaya cosas interesantes.

Leo sobre eso, sobre varias cosas y aprendo para así transmitirles a ustedes. Esta dulzura del conocimiento contrasta con algo amargo que vi en el fútbol femenino, una goleada ayer Estados Unidos 13 Vs Tailandia 0. Nunca había visto tal diferencia en un partido de fútbol en toda mi vida. También hubo subasta de Tes de corto plazo, ya saben que los martes es así: cortaron 350 mil millones al 4.398% y vencen el 11 de junio de 2020. Esta es la inversión más segura a un año en Colombia. Invierten la plata y al cabo de un año reciben un 4.398% de más.

Les hablaré de un caso especial. En el Estado de Louisiana en Estados Unidos hay un grupo de gente que habla Español pero en su curiosa categoría de las islas Canarias. Ahí el acento es diferente y leí que tiene varios portuguesismos, americanismos y sonoramente podría parecerse a como oímos a los costeños o a los venezolanos. Increíble que haya una comunidad en Estados Unidos que hable así, es muy curioso. Pero bueno, todo esto fue lo castellano, vamos con algo de idioma inglés.

Lo digo porque así termina “la velocidad del amor”, el libro que acabo de leer. Termina con esta frase:

“….it was so funny to give it a chance to enjoy the pleasure of a hidden light but now we are in the middle of the storm; match -ball……..”

Y así como hay cosas que terminan, también hay cosas que nacen. Marcel Proust, sé bienvenido:

P.D. Si quieren saber cuál es la mejor canción de Trance del momento para mí, busquen lonely people (alter future remix) de Alex Rusin. Impresionante, o sino también “lighting fires” de Mark Sherry. No se arrepentirán y más bien les transcurrirá este miércoles con mayor productividad, color y sofisticación.

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Libros transversales, gap en pesos mexicanos y prolegómenos

Recordemos el poder de una declaración; o ni siquiera declaración, sino el poder de un par de palabras. Ayer anunciaron que suspenderían las tarifas para México y claramente eso fue bien visto. El peso mexicano abrió el lunes a un nivel muy diferente de lo que había cerrado el viernes; cuando eso ocurre, cuando hay una brecha tan grande entre un cierre y una apertura, se dice que el peso mexicano, o cualquier activo, “abrió con gap”. El viernes había cerrado a 19,62 y luego el lunes abrió a 19,30. Esos 28 centavos de diferencia la gente los ganó o los perdió de inmediato, sin haber prolegómenos.

Así va el mercado. Además vengan les doy unos datos que les pueden servir: el dólar está a 3.257,06 pesos colombianos, recuerden no más cómo estaba hace dos semanas. También dos títulos de los más famosos de Colombia, los agostos del 26 y los abriles del 28, rentan al ponderado y valorado 5.89% y 6.174% respectivamente.

El viernes pasado escribí sobre los abogados, ¿recuerdan? alguien me escribió, me habló de que, si bien hay varios problemas en la práctica, digamos que en esencia el ser humano tiene derecho a su defensa, a su protección y hay una fe implícita en que puede cambiar su comportamiento. Estoy totalmente de acuerdo con ella; la abogada que me escribió me recomendó, por cierto, “El proceso” de Kafka. No lo he leído pero lo tendré en mi lista de libros por leer, vi unas recomendaciones y seguro se ve fenomenal. Colosal.

Colosal como ya el que acabé: La velocidad del amor, de Antonio Skármeta. Ya le di bastante palo durante estos días, ya aquí termino, ya no agobio más, pero es que pocas veces había visto una lectura tan ágil. Mencionan en el libro otras obras que me encantaron, como Lolita o El Túnel, eso le agregó un toque más de condimento. Ahora empezaré otro que les diré luego, puesto que tengo varios candidatos que me hacen ojitos. Vamos a ver por cuál me decido, mientras tanto sigo con La maravillosa historia del Español.

Como la palabra “transversal” está de moda en todos los discursos organizacionales y en las definiciones modernas de cargos, pues me pongo a la vanguardia y diré que este libro es transversal. Es algo que se va leyendo y puede ir paralelo a una novela, sirve de condimento y de coadyuvante en las otras novelas, tal cual.

Bueno, ahí creé una categoría: libros transversales. Ese del Instituto Cervantes es un libro transversal. Recomiéndenme, qué libro les gustaría que me leyera. Saludos.

Gracias Antonio te dejaré en paz un tiempito mientras leo otras cosas…..