Literatura de varios países que llega a mi mente

Mil letras han llegado a mi mente estos últimos días, cruzándose con las que ya habitaban antes. Se han hecho amigas las letras ancestrales con las nuevas, las que ya moraban ahí con las neófitas. Así es el cerebro: va recogiendo estímulos y los procesa para luego generar nuevos resultados, como este escrito que leen ahora. Es lo bello del ser humano, su poder de creación. Su capacidad para ver lo bueno en lo malo. Dentro de todo lo que ha llegado los últimos días, hay una bella historia de María Dueñas, llamada “Las hijas del Capitán”.

Como precisamente estamos hablando del ser humano, al ver un libro de 617 hojas la primera reacción es decir -no, qué pereza tan horrible, severendo libro tan largo- pero no, no desfallezcamos ante ese primer obstáculo. Más bien mi consejo está en no pensar en libros sino en capítulos: si veo que el libro tiene 617 hojas pues mi reto será leerme el primer capítulo. Y así va sumando, así voy sumando. Ahora voy en la 213 y quiero más, tengo que leer más: es la historia de tres hermanas que quedan huérfanas en Nueva York, son españolas, su mamá (la señora viuda) las acompaña, tienen sueños, frustraciones. Es impresionante, además está situado en 1938.

Victoria, Mona y Luz deben ver qué hacen. Ellas tienen un restaurante, al que no le llaman restaurante sino casa de comidas, y deben ver si lo cierran o si lo mantienen, ante tanta adversidad. Todo se va mezclando en mi cerebro, además con otro español que acabé de leer: “El mundo es ansí” de Pío Baroja. Este libro narra la vida de Sacha, una señora rusa que se ha visto en bastantes desvaríos amorosos en varias partes del mundo; es aproximadamente en 1912 y su título no es un error. “Ansí” es la forma antigua del “Así”, por lo tanto si están de desparche en estos días de cuarentena y juegan Boggle, la palabra “ansí” es válida y si les sale, pueden terminar sorprendiendo a su crush, a su damisela o a sus padres e hijos.

Mucha literatura española mezclada, así que le agregué algo israelí. Empecé también un libro de relatos de Amos Oz, un bello escritor nacido en Jerusalén del que solo había leído hace varios años un libro llamado “La bicicleta de Sumji”. Esta vez tengo uno de relatos escritos por él, llamado “Escenas de la vida rural”. Empecé con el primer cuento, llamado Herederos. Me sorprendí como en 10 hojas me ilustró el paisaje y la vida de esa otra cultura. Beautiful.

Cada vez más maravillado, retomé el último ensayo que me faltaba de un libro que tengo de Oscar Wilde, llamado “La decadencia de la mentira y otros ensayos”. Precisamente, me faltaba uno de los “otros ensayos”. Puntualmente, se llama “El retrato del señor W.H.”. Es una disertación acerca de los sonetos de William Shakespeare y de cómo en todos ellos hay un nombre por ahí escondido, al que William gran pleitesía y admiración aparentemente le profesaba: un tal Willie Hughes.

Con toda esta amalgama de influencias, británicas, de Israel y españolas, decidí hacer un alto en el camino y compartírselo a ustedes. Es una delicia lo que se siente al leer.

P.D. para hacerle honor al título de mi blog, La vida en Finanzas, hice un video en youtube muy interesante sobre qué debemos hacer a la hora de calcular el precio de una acción. Los invito a que lo miren y se suscriban, ahí en mi canal hay bastante información que les puede servir. Mis abrazos siempre aquí desde el confinamiento. El ser humano siempre saca lo bueno.

Las finanzas y la literatura conviven aquí…..

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