26 de mayo – la divina comedia

Buenos días:
El viernes pasado todos los títulos, excepto uno en especial, estuvieron fluctuando entre 1 y 2 bps. Por ejemplo los jun16s estuvieron quietos al 5.25, los nov18s se subieron del 5.65 al 5.67 y los jul24s bajaron del 6.25 al 6.22. Este fue el devenir normal del mercado, sin embargo los sept19s bajaron 10bps, pasando en promedio del 5.92 al 5.82. Estos sept19s bajaron por su incorporación al poderoso índice de Jp Morgan, o más comúnmente por el efecto JP, y al ser incorporados ya sabemos que se disparan sus compras puesto que este índice es replicado por agentes de todos los lares del globo terráqueo.
Este informe de hoy es diferente. La premura al marcharme en los inicios de la tarde de ese viernes, por razones que ya el tiempo fue solucionando, hizo que no apuntara lo que pasaría con los demás activos. El dólar, las favoritas TTVs y los futuros tendrán nuevamente mañana su habitual descripción. Lo que sí se oyó con ímpetu por la mañana de ese día fue el afanoso “quiero comprar!, quiero comprar!” de algunos agentes, so pena de quedarse sin haberse montado en el bus cuesta abajo de los títulos. Algunos compraron y otros estuvieron más bien cautos, a medida que los calentados y las viandas propias del fin de semana iban llegando con sus exquisitos aromas matinales. 
Aromas y fragancias deliciosas, como seguro hubo en la alfombra roja de Cannes. Como también hubo en el bufé de la canonización de Juan Pablo II y Juan XXIII. Ese día, 27 de abril, hubo una copiosa cena que costó 18.000 euros. El Papa Francisco señaló con el dedo y denostó tales gastos inoficiosos, exhortando a la necesidad de ser austeros en este tipo de eventos. Eventos por doquier, como reuniones de estudio, finales de fútbol de ligas de campeones, estrenos de películas que me motivaron a usar una capa como la de Magneto y otros dos eventos que vienen a continuación. Fue un fin de semana con fiebres que se apagan en niñas de seis años y fiebres que se disparan en otros ámbitos.
Sí, como les digo, me faltan dos eventos. Lastimosamente por lo que les conté, no pude tampoco asistir a un almuerzo en un restaurante cuyo dueño es un italiano. Él se llama Bruno Colombari y el sitio se llama La Divina Comedia. Me perdí la mozzarella con prosciutto, el cappeletti in brodo della signora Luisa, el spaguetti Caruso y el cartoccio. Se salía de mis manos la inasistencia. Pero este sitio y este evento daría un abrebocas, literalmente hablando, al gran evento del domingo: el ser jurado de votación para las Elecciones presidenciales en Primera Vuelta. Fue una divina comedia, ahí sí sin spaguettis, sino con claveros.
Buena suerte para hoy !!
Jorge Alonso Ruiz Morales
trader moneda legal
corficolombiana
tel 3279925
twitter @kemistry09

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